jueves, 29 de marzo de 2012

La producción de litio y la alianza con Corea (Editorial 29 / marzo / 2012)



    Finalmente, el Gobierno se inclinó por Corea del Sur para industrializar el litio del salar de Uyuni. Un consorcio surcoreano -conformado por las compañías Kores y Posco- se comprometió a construir en el país una planta para fabricar cátodos de litio, que es un insumo para producir baterías de ese metal. El ministro de Minería y el presidente de la Comibol firmaron un contrato con ejecutivos de las dos empresas mencionadas ante la presencia del congresista Lee Sang-deuk, hermano del presidente coreano, Lee Myung-bak.

    Gracias a esta firma, dijeron las autoridades, se podrá posteriormente “escoger la tecnología que se adoptará” en una eventual planta industrial de baterías de litio. La fábrica a la que se han comprometido es todavía una “planta piloto” y con una inversión relativamente menor, de 1,5 millones de dólares, el 50% de ella aportada por el Estado boliviano.

    El país tiene la reserva de litio más grande del mundo en el salar de Uyuni, que alberga unos 100 millones de toneladas del mineral.

    La noticia es buena, obviamente, porque indica que se está avanzando en la explotación de un recurso natural que Bolivia no aprovecha. Sin embargo, la información podría ser demasiado optimista. La semana pasada, Página Siete entrevistó a Óscar Ballivián, un especialista boliviano en litio, que reside y trabaja en Argentina, que ofreció un escenario para este tema más complicado. 

    En primer lugar, recordó que Bolivia tiene tanto ventajas como desventajas en la producción de este mineral. Las ventajas, dijo, son el costo más bajo de producción debido a la abundancia de litio en el salar de Uyuni. Pero mencionó también los problemas: mayor lejanía del mar, menos seguridad jurídica, más problemas sociales y menos desarrollo tecnológico. 

    El especialista también recomendó tomarse las cosas con más calma y recordó que Argentina y Chile, en 15 años de explotación de sus respectivos salares, recién están produciendo carbonato y cloruro de litio con una pureza de 99,9%, y que ahora pueden intentar empezar a construir baterías de litio, de demanda cada vez mayor debido al crecimiento de la producción de autos eléctricos.

    Bolivia todavía no ha empezado la producción industrial del cloruro de litio ni del carbonato, tampoco lo hace con una pureza cercana al 100%, lo que pone al país en una situación menos favorecida que nuestros dos vecinos; en el fondo, su mensaje era hacer las cosas poco a poco y no intentar, de cero, una industrialización que requiere de tecnologías avanzadas y cuyo mercado, aunque esté en crecimiento, todavía no está definido.

    El tiempo dirá si el plan de la industrialización ofrecida por Corea es realista y útil para el desarrollo del país. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario