miércoles, 25 de abril de 2012

Te recuerdo Amanda


María Galindo



    La calle mojada y tú trabajando en Presencia, en periodismo de investigación junto a Ana María Campero. Trabajando para desmontar las mentiras del poder, porque ésa era tu vocación periodística principal. 

    Te recuerdo Amanda que con la ingenuidad que nos caracteriza nos alegramos por tu nombramiento. Nos contuvimos de mandarte flores y buenos deseos. Esperábamos que tu gestión cambiara la mediocridad y desinformación de la comunicación gubernamental.

    Te recuerdo Amanda que la forma de comunicación propagandística vía spots que cansan sigue siendo la característica del ministerio del que estás a cargo. Me gustaría saber cuánto gastó tu ministerio en la campaña a favor de la consulta. Ojalá la propaganda por lo menos la harían equitativamente en todos los medios, como lo solía hacer el Órgano Electoral cuando lo dirigía el señor Costas. En el caso de tu gestión el gasto de propaganda de tu ministerio está sosteniendo los canales de la derecha, lo cual es un dato que como periodista crítica deberías saber. La publicidad juega como censura solapada.

    Sobre los contenidos de los spots el uso de mujeres, niños y niñas, la mirada vertical, la información descontextualizada e inclusive la falsedad, por ejemplo mostrando una funcionaria con las credenciales de Naciones Unidas, me abochornan porque no puedo creer que un spot que ni un estudiante de comunicacion haría salga con el membrete de tu ministerio. 

    Te recuerdo Amanda que en nada ha cambiado la gestión en el canal 7. La programación sigue siendo la peor; campea el andinocentrismo, el oficialismo cerrado como si fuera un canal gubernamental y no estatal, así como lo hicieron todos los gobiernos. A la noche tenemos una muñeca parlante blanca flaca y sin criterio periodístico para informar. Es verdad que sus invitados han empezado a ser también de la contraparte como expresión de deseo del Presidente, pero siempre desde marcos de estricto control. Pero lo peor no es la revista de la noche. Ayer por destrozar a Adolfo Chávez mostraron fotografías de él posando y brindando no se sabe si en una fiesta, en una discoteca o con su prima o con su tía, como si eso fuera un delito. No dudo del machismo de los dirigentes, empezando por nuestro Presidente y Vicepresidente, pero me asquea el uso manipulador de una foto sin contexto.

    Te recuerdo Amanda que no se puede justificar al Presidente en todo porque no creo que como ministra y comunicadora ése sea tu papel, creo que podrías tener un papel más profesional, que debería consistir en abrir la comunicación Gobierno-sociedad y facilitar el acceso a la información. El tono amable casi paternal que usas cuando a los indígenas te refieres no es suficientemente convincente para calificar como previa una consulta que todos y todas sabemos que es posterior. No es tampoco suficientemente convincente que califiques la campaña de división prebendal de las organizaciones de indígenas de tierras bajas como una política de atención a los pueblos indígenas. Como mujer inteligente que eres no puedo creer que te lo creas. 

    Te recuerdo Amanda que es imposible hoy como en tus épocas de periodista de investigación obtener información y no propaganda por parte del Gobierno. Hasta ahora, imagínate cuántos meses, estamos tras las cifras del gasto gubernamental del fondo de las personas con discapacidad, queremos saber algo tan pequeño como cuántos millones se han gastado de ese fondo y en qué y nos resulta imposible. Te he escuchado defender en otros tiempos, tanto a ti como a Nardi, el hecho de que todo ciudadano no necesariamente periodista debería tener derecho de obtener información del Gobierno del aspecto que desee. Pero sabes, ahora hacer periodismo de investigación es tan difícil como en tus tiempos, porque los burócratas apuestan a cansarte, a menospreciarte, a ocultarte la información y llenarte de folletos a todo color con la foto del Presidente. En términos comunicacionales están gastando la cara de Evo Morales que sirve para todo. 

    Me despido diciéndote que el poder estatal no tiene jamás la tendencia a democratizar la comunicación, sino a restringirla y controlarla. Es la sociedad la que democratiza la comunicación, haber cuándo vienes a conversarlo a Radio Deseo. 



    María Galindo es miembro de Mujeres Creando.

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